jueves, 19 de marzo de 2009

Chávez ordena encarcelar a Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo




La Fiscalía de Venezuela pidió el jueves una medida privativa de libertad por una acusación de enriquecimiento ilícito contra el alcalde Manuel Rosales, uno de los principales líderes de la fragmentada oposición al presidente Hugo Chávez.

Según críticos al Gobierno, la acción atenta contra la democracia, en vista que la Fiscalía y la Asamblea Nacional activaron investigaciones contra Rosales a instancias de Chávez, y denunciaron que el oficialismo busca anular a cualquier adversario que conquiste poder.

“Tenemos que hacerle frente a esta situación, porque no es contra Rosales, es contra los valores democráticos”, dijo el diputado Ismael García, del partido Podemos, que se escindió del “chavismo” pocos años atrás”.

“El presidente está acorralando a la sociedad democrática venezolana”, agregó.


La medida contra Rosales constituye la acción más dura contra un detractor en años recientes y supondría entre 3 y 10 años de cárcel si se prueba el presunto delito cometido durante su gestión como gobernador del occidental estado Zulia.

Una condena impediría que el líder pueda postularse nuevamente a la presidencia para los comicios del 2012.

Por su parte, Omar Barboza presidente de la agrupación en que milita Rosales, Un Nuevo Tiempo (UNT), dijo que se había activado una persecución política contra opositores mientras se trataba de imponer una “dictadura militar”.

Sin embargo advirtió que la reacción se dará en el marco de la democracia y sin seguir el “camino de las aventuras”, anticipándose a la acusación de golpista que Chávez endilga a sus adversarios, desde su breve derrocamiento en el 2002.

Al mismo tiempo, coincidieron en que el líder ha apuntado en días recientes a quitar poder a gobernadores y alcaldes opositores que ganaron tan sólo un 20 por ciento de los cargos en las elecciones regionales de noviembre.

Desde hace menos de una semana, una reforma legal -elaborada en el Parlamento que domina el oficialismo- quitó a los estados el control sobre puertos, aeropuertos y autopistas, mientras se advierte la posibilidad de que Chávez nombre vicepresidentes con autoridad sobre las regiones.

Antes de esos comicios, más de 200 dirigentes fueron inhabilitados políticamente, sin sentencia firme, por orden de la Contraloría bajo sospecha de corrupción.

CORTINA DE HUMO

Aunque Chávez urgió apresar a Rosales en diciembre, algunos políticos aseguran que la actuación de la Fiscalía es una cortina de humo para distraer al país de las medidas económicas que el presidente dijo que podría anunciar esta semana, para paliar la merma de los ingresos de país.

La crisis económica internacional ha derrumbado los precios de la principal exportación nacional, el petróleo, que ha bajado más de cien dólares por barril desde los máximos históricos del año pasado.

Una fiscal del caso explicó a periodistas que a partir de los próximos 10 días podría realizarse la audiencia preliminar, en la que un tribunal de control decidirá si aplicar la privación de libertad.

Por su parte, Rosales responsabilizó al Presidente de la República por la acción en su contra.

“No es el Ministerio Público. Esa es una orden de Chávez que la dio desde finales del año pasado y ha estado insistiendo en este tema porque, como todos sabemos, en Venezuela no funcionan los poderes“, declaró irritado al canal local de televisión Globovisión.

“Lo voy a enfrentar en todos los terrenos. Chávez es un cobarde que agarrado de los pantalones de los militares, con los poderes controlados, pretende doblegar al pueblo de Venezuela dándole una patada a la Constitución”, agregó.

Rosales, con más de 30 años de carrera política en el petrolero Zulia -el estado de mayor población en el país- se alzó como candidato unitario por la oposición para enfrentar a Chávez en las presidenciales del 2006 y, tras su derrota, siguió como uno de sus principales detractores.

A finales del año pasado, cuando se postuló para la alcaldía de la capital zuliana, Maracaibo, el Legislativo y la Fiscalía comenzaron a investigarlo por presunta corrupción.

Sin embargo, luego de que el mandatario reiteró que su rival iría preso, las aguas se calmaron durante la exitosa campaña electoral que permitió a Chávez eliminar los límites a su reelección en un referendo hace un mes.


Por Patricia Rondón Espín
Reuters