lunes, 2 de marzo de 2009

El "año cero"


"El que protesta es un enemigo, el que se opone, un cadáver" Pol Pot


Si usted tiene hijos, le conviene leer este artículo: Saloth Sar, alias Pol Pot, fue un resentido social que se inició en el comunismo en Francia, lo consolidó en China al conocer a Mao y su "gran salto adelante" y replicó éste en Camboya con un ejército de guerrillas, los jemeres rojos. En 1975 decretó el "año cero" o Kampuchea Democrática, en la que todo el pasado debía ser eliminado para escribir la nueva historia del país.

En 1975 los jemeres rojos tomaron la capital, Phnom Penh y ordenaron desalojarla en cuestión de horas, a pie o en carreta. Miles murieron en el camino. Mientras, los jemeres quemaron las industrias y las fábricas, las escuelas, bibliotecas y laboratorios. Se acabó con todos los medicamentos, pues los nuevos "remedios" serían producto de "la sabiduría popular". Los vehículos fueron también destruidos y se decretó la carreta de bueyes o mulas como el medio de transporte nacional. Los ciudadanos perfectos eran los campesinos, pues "no habían sido contaminados".

La orden de Pol Pot de acabar con "todos los elementos subversivos" se ejecutó con precisión, frialdad y crueldad extrema. Previa tortura, fue asesinada la clase media y culta, todos los profesionales. Llegaron a asesinar hasta a quienes usaban lentes sólo "porque eran signo de intelectualidad".

Se abolió la propiedad privada. El resto de los habitantes fue forzado a trabajar como campesinos. Los niños ideologizados eran obligados a denunciar a sus padres, que resultaban asesinados hasta por tomar un pedazo de pan. Menos de cuatro años duró este infierno, al que la invasión vietnamita puso fin. El saldo de muertos, más de dos millones.

Este es el camino de las revoluciones que consideran que el único, válido y verdadero pensamiento es el suyo. Que la libertad es una entelequia, y que lo que no entra por las buenas, entra por las malas.

Una película de Roland Joffé, Los gritos del silencio, describe estos horrores. Su protagonista es un médico camboyano, el Dr. Ngor, quien se salvó milagrosamente de los campos de exterminio. Al ser honrado con el Oscar por su actuación, su comentario fue: "Una película no basta para describir el sangriento golpe comunista de Camboya. Es real, pero no suficientemente real. Es cruel, pero no suficientemente cruel".

Si tiene hijos, tome nota... Y si no los tiene... también.


http://opinion.eluniversal.com/2009/03/02/opi_art_el-ano-cero_1281962.shtml