miércoles, 11 de marzo de 2009

Chávez en apuros por reclamos de trabajadores. "Es un hecho totalmente confirmado: están vendiendo las joyas de la corona''

Un mercado subsidiado por la estatal Petróleos de Venezuela, en Caracas. Los conflictos laborales se multiplican cuando el precio del petróleo, principal recurso venezolano, apenas supera en este momento los 38 dólares, frente a un promedio de casi 90 dólares en 2008 y a los 60 calculados en el presupuesto oficial de 2009.



El agravamiento de la crisis financiera internacional, que ha impactado significativamente los ingresos de Venezuela, está precipitando las dificultades económicas para el gobierno del presidente Hugo Chávez mucho antes de lo previsto, una coyuntura que tiende a agravarse en medio de crecientes presiones de trabajadores y sindicatos, que están exigiendo mayores aumentos salariales.

De acuerdo con expertos y fuentes consultadas por El Nuevo Herald, el gobierno está enfrentando una aguda crisis fiscal y está tomando medidas sin precedentes para enfrentar un déficit que podría alcanzar los $40,000 millones.

Los recortes petroleros anunciados por el gobierno, en concordancia con otros países miembros de la OPEP, están generando una importante caída en el ingreso petrolero, vital para la economía del país.

La producción petrolera venezolana bajó de 2,341,000 barriles diarios en noviembre del 2008, a 1,986,000 barriles en enero del 2009, una reducción de 335,000 barriles diarios.

Estimando un precio promedio de $36.16 el barril, "el recorte de la OPEP por estos dos meses (enero y febrero) le representó a Venezuela una pérdida de $749,880,000'', consideró el profesor Jorge Piñón, experto energético del Centro de Políticas Hemisféricas de la Universidad de Miami.

En una medida interpretada por analistas como "desesperada'', el Banco Central de Venezuela (BCV) vendió unas siete toneladas de oro puro en el mercado internacional, para cubrir pérdidas en el balance de la entidad.

"Es un hecho totalmente confirmado: están vendiendo las joyas de la corona'', dijo a El Nuevo Herald José Guerra, ex economista jefe del BCV y actual académico de la Universidad Central de Venezuela. "Al gobierno le falta flujo de caja''.

Los primeros reportes sobre la venta de las reservas en oro por decisión del gobierno chavista fueron publicadas esta semana por el diario El Nacional, de Caracas.

"La desesperación del gobierno es tal que funcionarios del Ministerio de Finanzas y de PDVSA están buscando en todo el mundo recursos financieros a cualquier costo para enfrentar el déficit'', afirmó el economista Orlando Ochoa.

El experto dijo que el gobierno está ofreciendo crudo con fuertes descuentos en el mercado internacional, comprometiendo la producción de petróleo a largo plazo para conseguir dinero fresco a toda costa.

La falta de liquidez, que está provocando amenazas de paralizaciones masivas de sindicatos que negocian actualmente contratos colectivos, generó el miércoles una dura advertencia por parte del mandatario venezolano, quien amenazó incluso con militarizar el Metro de Caracas si sus trabajadores se van a la huelga.

"El que pare aquí una empresa del Estado se está metiendo conmigo, eso es sabotaje y no lo voy a tolerar'', dijo Chávez.

El presidente venezolano amenazó a altos ejecutivos y sindicalistas de empresas como ALCASA, que monopoliza la producción de aluminio, con investigarlos para determinar si incurrieron en casos de corrupción.

Los sindicatos en sectores claves como el petrolero, energía eléctrica, industrias de hierro y aluminio, de salud y transporte, están elevando su voz de protesta por la paralización en la firma de contratos colectivos.

El presidente Chávez se vio obligado a suspender el miércoles una visita para inaugurar una planta termoeléctrica en el estado Zulia, cuando se enteró de que los trabajadores habían organizado una protesta para exigir un nuevo contrato colectivo, informó la prensa local.

Según denuncias de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), el gobierno ha mantenido hasta ahora congeladas las negociaciones de contratos colectivos de unos dos millones de empleados públicos.

"Ahora que vienen los tiempos de escasez, el gobierno pretende que seamos los trabajadores quienes paguemos los platos rotos'', dijo Froilán Barrios, directivo de la CTV, un crítico del gobierno chavista.

La falta de recursos está obligando al gobierno a buscar soluciones creativas. En vez de un aumento salarial este año para médicos y enfermeros estatales, el ministro de Salud, Jesús Mantilla, ofreció "la posibilidad de optar a un préstamo hipotecario a unos intereses atractivos''.

El déficit podría poner en peligro hasta el pago de la nómina del Ministerio de la Defensa, indicaron fuentes militares a El Nuevo Herald.

La crítica situación económica podría tener un impacto para Estados Unidos, dijeron el miércoles expertos ante una comisión de la Cámara de Representantes que investiga las consecuencias de la crisis económica mundial para la seguridad nacional.

"La baja del precio del petróleo podrían conducir a conflictos sociales en Venezuela, e instigar al presidente Hugo Chávez a aumentar el antagonismo contra Estados Unidos para desviar la atención de los problemas domésticos'', indicó un reporte de inteligencia discutido en el congreso estadounidense.


El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/402425.html