viernes, 12 de octubre de 2007

Amargura ciudadana en Venezuela

El sabor amargo que un gran número de venezolanos siente en su boca radica en la casi imposibilidad de poder decirle a Chávez que no a su reforma política, que no a su tiranía y, en fin, que no a su figura grotesca de reyezuelo comunista instaurado en Caracas.

¿Qué está pasando? ¿Se cancelo la libertad de pensamiento, también? Todavía no terminamos de entender que cuando en esa reforma a la constitución, por ahora, se incluye la reelección indefinida todo lo demás que contiene esa reforma carece de sentido, de consideración, de debate, de discusión. ¿Por que? Con todo respeto para quienes sostienen otros puntos de vista, porque el constitucionalismo y el voto, que recuerde, son las últimas conquistas políticas mas grandes e importantes de la humanidad.

Se cambio el fusil, la guerra, por el voto para vivir en paz (el fusil es un arma de combate militar y el voto un acto cívico de paz) y respetar a las minorías y se genero la alternabilidad en el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. Se le coloco límites y controles al poder, al gobierno, con relación al individuo y a la sociedad y a la convivencia internacional. El gobierno, el gobernante, pasó a ser y es, hoy día, un servidor del pueblo. Le sirve a la nación, le sirve al pueblo quien le da el mandato, quien lo manda, quien lo controla, quien lo pone y lo quita pacíficamente o revolucionariamente. El pueblo no le sirve al gobierno, como se pretende en esa reforma y como se esta haciendo en la practica, hoy, en Venezuela.

Cuando se plantea la reelección indefinida, ambas conquistas, constitución y voto, carísimas y valiosísimas para los ciudadanos, se tiran a la basura. Volvemos a la época del rey, al emperador, al tirano, a la imposición por la fuerza, a la esclavitud, a la barbarie. El voto y toda su organicidad, función, etc., carece, entonces, de sentido, de práctica, de valor, de instrumento, etc. ¿Qué nos esta pasando, no lo entendemos, aun? El rey, el capataz, el carcelero, el rey socialista, el usurpador, decide todo y hace de todo. ¿O no? ¿Quien se lo ha impedido desde que tomo el poder? ¿Quién le ha hecho cambiar de rumbo una acción y/o capricho y/o inspiración del más allá? ¿Cuál elección?

¿Cuál oposición? ¿Cuáles ciudadanos? ¿Cuál soldado o general o ministro o líder opositor? ¿Cuál rama del poder publico? ¿Cuál asamblea? ¿Cuál tribunal? ¿Cuál funcionario con jerarquía y competencia lo ha detenido? ¿Cuál juez lo ha castigado? ¿Cuál rama del poder publico ha actuado en defensa de los ciudadanos, de la sociedad, de las minorías, de los opositores, de los contrarios, de la religión, de la Iglesia, de los intelectuales, etc.? ¿Cuál organismo internacional ha hecho cumplir alguna decisión para Venezuela? ¡Por favor! ¿Cuál es el interés y de quienes en descalificar la abstención? ¿Si no respetan y toleran el pensamiento y decisión de otros, en donde esta su democracia plural?

Solo otra revolución ciudadana, cívica, al estilo de las ya conocidas que se han dado últimamente, como la llamada “revolución de terciopelo”, la que se desarrolla actualmente en la antigua Birmania que han denominado periodísticamente “azafrán”, para no irnos tan atrás, solo eso, a mi manera de ver, podrá restituir el constitucionalismo y el voto. ¿Por qué no le ponemos nombre y acción a esa revolución? ¿O de verdad hay efectivamente colaboracionismo, sumisión, victimas, “cobro por encima y por debajo de la mesa” de “ciertos beneficios”, “comodidad”, “adocenados”?

¿Hay contratos millonarios a familiares, amigos y/o relacionados? ¿Hay chantaje, amenazas de muerte, secuestros, daños a la propiedad y a las personas? ¿Estamos ante un estado y gobierno forajido? ¿Y los organismos internacionales supuestamente dedicados a preservar la democracia plural y la libertad en el mundo tan tranquilos? ¿Qué hacen? Aparentemente nada. Y tampoco debemos esperar mucho de ellos. Las recientes experiencias en Venezuela nos hacen ser muy cautelosos en esto. La petrochequera influye, sin dudas. Son funcionarios, viven, viajan, mantienen familia y status. Ejemplos sobran.

¿Qué otra cosa nos puede estar indicando esta situación y tendencia mayoritaria a la abstención? ¿Qué la sociedad venezolana perdió la capacidad de resolver un problema político, como este conflicto, pacíficamente? ¿Qué Venezuela se esta haciendo o convirtiendo en un “país inviable” y/o “sometido a la barbarie”? ¿Qué la sociedad venezolana no esta en capacidad, no puede concretar el curso de acción necesario para quitarse de encima una tiranía militar comunista? ¿Y cómo logró quitarse de encima la tiranía militar de Pérez Jiménez? ¿Esta sociedad no aprendió la lección o son los actuales líderes que no aprendieron o no quieren aplicarla o no saben como hacerlo o no tienen la decisión? ¿Dónde esta el nudo? ¿Otros hombres y/o otros valores? ¿Los dólares? ¿El pueblo, el soberano, que quiere? ¿Un rey, un capataz, un carcelero, un verdugo? ¿Adora sus cadenas de oro?

¿Acaso se repite una especie de constante y/o argumento esgrimido por algunos tratadistas del tema, según la cual, cada cierto tiempo, en nuestros pueblos latinoamericanos, se repite el mismo ciclo: tirano, del sector militar, y democracia; tirano-democracia; parece una condena? ¿O el reparto de dinero a manos llenas compra todo y a todos los venezolanos? ¿Todos perdemos todo? ¿Perder-perder? ¿Tiene base entonces lo publicado recientemente sobre el lugar de corrupción ocupado por el país con relación a los demás? ¿Tiene base, entonces, el sabor amargo que un gran numero de venezolanos siente en su boca y un gran olor a podrido que no es precisamente de la gran cantidad de basura que pulula en nuestras calles y ciudades desde la instauración de este régimen rojo, rojito?

¿Frustración mayoritaria? ¿O la abstención también es una vía histórica, pacifica y válida hacia la restitución de la constitución y el voto, conquistas políticas de la humanidad y, luego, de los venezolanos? NO a la reforma. NO a la tiranía. NO al rey comunista.

“La política fue en principio el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importa. En una época posterior agregósele el arte de comprometer a la gente a decidir sobre lo que no entiende” (Paul Ambroise Valéry, 1871-1945. Escritor francés).

Nelson de Jesús Maica Carvajal

http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=2336