viernes, 19 de octubre de 2007

Chávez destabiliza, con dólares de USA



No hay ningún misterio acerca de que el presidente venezolano Hugo Chávez quiere desestabilizar los países latinoamericanos que tienen buenas relaciones con Washington: lo dice abiertamente el sitio de Internet de su Ministerio de Comunicaciones. Cuando un analista político venezolano me mostró, hace un mes, un informe del Ministerio de Planificación donde Venezuela se propone apoyar a “movimientos alternativos” en América latina, pensé que se trataba de uno de los tantos documentos internos, cuya autenticidad sería difícil de probar.

Sin embargo mientras leía la página de Internet del Ministerio de Comunicación venezolano, encontré el mismo documento: “Líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la nación 2007-2013“. Dice exactamente las mismas frases sobre el apoyo venezolano a grupos de oposición en países amigos de Washington. Consta de 51 páginas, está fechado en septiembre de 2007 y, en un subtítulo “Areas de Interés Geoestratégicas”, enumera los “objetivos” de Venezuela en América latina, el Caribe y Estados Unidos en los próximos seis años. Entre ellos:

“Fortalecer los movimientos alternativos en Centroamérica y México en la búsqueda del desprendimiento del dominio imperial”.

“Neutralizar la acción del imperio fortaleciendo la solidaridad y la opinión pública de los movimientos sociales organizados”.

“Consolidación del eje de liderazgo Cuba-Venezuela-Bolivia para impulsar el ALBA (Alternativa Bolivariana de los Pueblos) como alternativa del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas) y los tratados de libre comercio”.

“Crear un nuevo orden comunicacional internacional”

y “fomentar la red de cadenas informativas alternativas”. “Incentivar la organización de grupos de solidaridad con la revolución bolivariana” en EEUU.


Según líderes de oposición venezolanos, no hay nada nuevo: se trata de las mismas cosas que Chávez viene diciendo en sus discursos de cinco horas, solo que ahora están sistematizadas como un plan sexenal de gobierno. Julio Borges, presidente del partido opositor Primero Justicia, dice que la publicación en Internet no se debe a ningún descuido. Por el contrario, busca anestesiar a la opinión pública venezolana que critica el uso del dinero público para causas políticas externas. Es uno de los temas donde Chávez tiene menos apoyo interno, y el gobierno busca institucionalizarlo como una política de Estado. “Ya Chávez ha dejado de ser el presidente de Venezuela, y cada día más es el presidente de la revolución continental. El problema es que está utilizando el dinero venezolano para cumplir su sueño personal”, dijo Borges.

Chávez ha gastado u$s 37.000 millones en “regalos” a 40 países, sin contar con la ayuda subterránea a políticos y grupos prochavistas, como los u$s 800.000 recientemente confiscados en Buenos Aires a un empresario venezolano que viajaba en un avión privado con una delegación de la petrolera estatal Pdvsa.

Lo que están haciendo es oficializar dentro del país que ya Venezuela no es un país de los venezolanos, sino que es el epicentro de un movimiento continental, y que aquellos que no estamos de acuerdo tenemos que irnos, o resignarnos“, expresó Borges.

Mi opinión: Chávez sigue el libreto de Fidel Castro: crear conflictos artificiales con “enemigos” internos y construir una causa planetaria para arroparse en ella como excusa para afianzarse en el poder para siempre. La única diferencia es que, con el petróleo a u$s 87 el barril, Chávez tiene toneladas de dinero. Lo que más me molesta no es el proyecto narcisista leninista de Chávez, sino que EEUU lo está financiando. Si, leyeron bien: EEUU -con sus absurdos automóviles gigantescos de elevado consumo- le está pagando a Chávez u$s 34.000 millones anuales en compras de petróleo venezolano. Mientras EEUU pague esa fortuna, Chávez seguirá teniendo dinero para financiar a los “movimientos alternativos”, según lo anuncia con bombos y platillos en la web oficial.


Andrés Oppenheimer
El Nuevo Herald