martes, 18 de marzo de 2008

Los delirios de Chávez

El análisis que hace el Psiquiatra Franzel Delgado Señor encaja perfectamente con las personalidades de Hitler, Mussolini, Stallin Saddam y Fidel.

Curioso paralelismo psicológico con otros dictadores

No cabe ninguna duda de que Hugo Chávez busca un protagonismo realmente inusitado, y es llamativo cómo ese protagonismo permite establecer un perfecto paralelismo con otros líderes que comenzaron como él y terminaron todos igual, salvo —la única excepción— Fidel Castro.

Cuando me refiero a otros líderes con quienes se puede establecer un paralelismo, me refiero, por si todavía alguien no se dio cuenta, a Adolf Hitler, Benito Mussolini, Joseph Stalin y Saddam Hussein, entre otros.

Todos, sin excepción, comenzaron sus gobierno con un abrumador apoyo popular, prometiendo prosperidad e independencia de todo tipo, social, cultural y económica; pero todos, además de tener en común la vestimenta militar, mandaron a sus pueblos a una guerra totalmente inútil, como todas las guerras.

No es necesario ser licenciado en psiquiatría para darse cuenta, además, de que evidentemente todos tenían algún desequilibrio mental, que lógicamente hoy, ya a la distancia, toda persona medianamente cuerda lo puede comprobar leyendo cualquier libro de historia, y tampoco es difícil deducir que estos trastornos mentales arrojan como resultado a una persona que se caracteriza, principalmente, por actitudes demagógicas, populistas, autoritarias y dictatoriales. La prueba más clara y palpable es que todos gobernaron de forma totalitaria, que es, en definitiva a lo que aspira Chávez. Esto es, establecer un gobierno 100% totalitario.

Lógicamente el lector puede pensar que mi apreciación no es objetiva, y por lo tanto mi análisis es fruto de una postura parcial y “antichavista”, entonces, para certificar mis palabras transcribiremos un análisis realizado por el psiquiatra Franzel Delgado Senior, publicado por el sitio http://www.soberania.org/ el 9/02/08 producto de una entrevista que le realizara la periodista Gloria Majella Bastidas.

Delgado Senior fue Presidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría y tiene master en psicoterapia en las universidades de Londres y California, y estas son algunas de la conclusiones a las que llegó luego de estudiar la personalidad del presidente venezolano.

“El Presidente tiene, como todo ser humano, una configuración de la personalidad. Ese proceso que nutre la construcción de la personalidad cierra, en promedio, a los 21 años en todas las personas.Y, después de los 21 años, no es modificable. Cuando las cargas de lapersonalidad están bien repartidas, podemos hablar de una personalidad normal. Pero cuando ese proceso de estructuración se produce de manera inadecuada y cierra con cargas desproporcionadas (muchas cargas de un tipo y pocas de otra), entonces la personalidad se configura patológicamente. Y esa configuración patológica es vitalicia”.

“Existen características muy claras que permiten, sin mayor dificultad, plantearse una estructura de personalidad de tipo sociopática y narcisista. Los trastornos de personalidad sociopáticos están definidos en las clasificaciones universales de la psiquiatría. Se trata de personas que están diseñadas biológicamente para violar las normas; no ejercen la lealtad; no actúan con la verdad; tienen vidas afectivas sumamente inestables; en su estructura no hay sensibilidad; no hay arrepentimientos; tienen que vivir permanentemente en el conflicto; no saben vivir en paz con los demás; y son muy manipuladoras”.

“En el caso del narcisismo, la percepción que la persona tiene de sí misma está fuera de la realidad; es exagerada; tiene la convicción de ser única; se siente por encima de los demás. Cualquier mala acción es posible para satisfacer esas necesidades narcisistas de la personalidad. Como los narcisistas se creen predestinados para una situación muy especial, perfectamente es factible que puedan abrigar el temor de que hay gente interesada en eliminarlos. El temor del Presidente ante un magnicidio es absolutamente justificable. Si revisamos las estadísticas universales, encontramos que una proporción muy significativa de personas con trastornos sociopáticos termina muerta. Porque son agresivas, son conflictivas, violan los derechos de los demás, y, en algún momento de su vida, alguien les cobra”.

“Yo no hago un diagnóstico como médico, porque él nunca ha sido mi paciente, pero los psiquiatras podemos precisar que las conductas observables del presidente de la República se corresponden con este tipo de trastornos de la personalidad que menciono. Aparte de estas características, creo que Chávez es una persona con un grado intelectual muy básico; un hombre con muy poca cultura”.

“A veces la inteligencia de una persona engaña. Durante mucho tiempo, las clasificaciones internacionales señalaban que una de las características de las personalidades sociopáticas era la inteligencia. Pero, con el tiempo, ese criterio se revisó, porque se comenzó a percibir que no era tanto la inteligencia, sino la habilidad para manipular a los demás lo que los hacía aparecer como inteligentes. Esperar que el Presidente cambie es pretender que sus ojos marrones pasen a ser azules. No es posible”.

“Sobre la personalidad no se puede actuar. Aquí no podemos esperar paz mientras el presidente de la República sea Chávez. Porque Chávez no es que no quiera ser distinto, es que no puede ser distinto. Biológicamente está diseñado para hacer lo que está haciendo. Y ni que él se lo propusiera pudiese ser distinto. Mientras no entendamos eso, no vamos a comprender por qué le estamos declarando la guerra a los Estados Unidos, o por qué un gobierno que habla de paz anda comprando cien mil fusiles a Rusia”.

“La idea del magnicidio también la asoma recurrentemente Fidel Castro, quien ha inventariado la cantidad de veces que Estados Unidos habría intentado asesinarlo”.

“Chávez y Castro, aunque intelectualmente son diferentes (el primero es el guerrero y el segundo el oráculo), deben tener personalidades muy parecidas. Para ser un dictador durante más de cuarenta años, Castro debe tener, sin duda, una estructura sociopática. Si no hay una estructura sociopática, no se puede ejercer la dictadura, porque la dictadura es violación de los derechos de los demás; el irrespeto de los límites; conflictividad; es crueldad. Y eso una personalidad sana no lo puede cohonestar. Ninguna persona que no tenga un componente narcisista, creerse superior a los demás, puede ser dictador. Porque precisamente el dictador lo que busca es poder; sumisión; subyugar eternamente”.

“Lo que identifica al Presidente con los sectores populares es su gran capacidad de manipulación . Toda conducta pública del Presidente, desde abrazar a una viejita, hasta levantar a un bebé en brazos, son actos ficticios. Son actuaciones para manipular. En las personas con esa estructura sociopática, según los textos, no hay una identificación genuina con el dolor y la necesidad de los otros. Todo está en función de los beneficios que él pueda obtener. Yo creo que el chavismo tiene muchas características de secta. Las sectas siempre tienen un líder, a quien se considera como único, especial, como hombre predestinado a una acción superior; y todos los que siguen a esa persona le deben una sumisión incondicional. Quien participa en el proceso recibe todas las prebendas, siempre y cuando sea incondicional. Pero a aquél que disienta o se salga de la secta, lo acaban”.

“No existe la crítica. La lesión más grave que le ha producido la revolución al país es que le ha quebrado la lógica. Nos fracturó la lógica. Nos hemos acostumbrado a vivir con la lógica rota. Un ejemplo típico de esta distorsión de la coherencia es que nos vemos obligados a exigirle al chavismo que cumpla con la Constitución que él mismo promovió. Hay dos elementos que se nos han hecho cotidianos: la paradoja y la incertidumbre. Uno solo de esos elementos que se haga cotidiano, termina enfermando al cerebro. El cerebro tiene que vivir dentro de una estructura lógica, que lo que perciban sus ojos sea lo que él procesa. Son unos escuálidos, y a la marcha asiste un millón de personas. Esta es una maravilla de fiscal, llevémoslo al panteón, y a las dos semanas se sabe que sobre él pesan enormes sospechas de extorsión”.

“Si esta llamada revolución tuviese alguna posibilidad de enmienda, la opción de que se mantuviera sería mucho mayor. Pero, como desde el punto de vista de la psiquiatría no hay ninguna posibilidad de enmienda, dada la estructura de personalidad del Presidente, que es inmodificable, esta revolución seguirá hacia el despeñadero. Indefectiblemente, desde el punto de vista de la ciencia, Chávez tiene algo seguro en su futuro, que es la soledad”.

Como se podrá apreciar, el análisis que hace el Psiquiatra Franzel Delgado Señor encaja perfectamente con las personalidades de Hitler, Mussolini, Stallin Saddam y Fidel, y la descripción podría ser de cualquiera de ellos, por eso no es descabellado que Chávez quiera llevar a su pueblo a una guerra.

Para finalizar, dos detalles curiosos, el primero es que uno de los principales reclamos de Chávez a Bush y/o “al imperio” fue la crítica constante a la injerencia de los EEUU en la política de otros países, cosa que él está haciendo ahora, con el agravante que en este conflicto nadie lo llamó, y el segundo detalle es que este análisis de Chávez fue hecho en abril de 2006, pero cada día está más vigente.

Por Pablo Docimo
Diario de América
http://diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=3542