lunes, 10 de marzo de 2008

OEA desestima envío de fuerza extranjera a frontera colombo-ecuatoriana






El chileno José Miguel Insulza, Secretario de la OEA, y embajadores de cinco países (Argentina, Brasil, Bahamas, Panamá y Perú) inspeccionaron hoy el punto fronterizo donde se produjo la incursión militar colombiana que acabó con la vida de Raúl Reyes.


QUITO (AFP) — El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, desestimó el lunes que una fuerza internacional asuma el control de la frontera colombo-ecuatoriana, tras visitar la zona donde se produjo el ataque contra las FARC que mantiene rotas las relaciones entre los dos países.

Insulza encabezó la misión que inspeccionó el sitio bombardeado por Colombia, a unos 275 km al noreste de Quito, durante el operativo que dejó una veintena de muertos, incluidos un mexicano y el número dos de la guerrilla marxista Raúl Reyes.

"Creo que es muy difícil, muy difícil, controlar una frontera (de unos 600 km) como ésta. Como también es difícil realmente que otros países que no son de la región contribuyan con muchas fuerzas militares", dijo Insulza al referirse a la propuesta de Quito de resguardar internacionalmente la línea limítrofe.

Antes de mirar esa opción "vamos sobre todo a ver la posibilidad de unos acuerdos concretos, serios" en los que pueda "haber una verificación civil, política de dichos acuerdos", declaró el máximo representante de la OEA.

"Las dos cosas que nos interesarían (ahora son) saber cómo ocurrieron los hechos y segundo qué es lo que se tiene que hacer para evitar que vuelvan a producirse", agregó.

Acompañado de los embajadores de Argentina, Bahamas, Brasil, Panamá y Perú, Insulza viajará este mismo lunes a Bogotá, donde recabará la versión colombiana sobre los hechos y luego elevará un informe al Consejo de Cancilleres que discutirá el tema el 17 de marzo en Washington.

Aun cuando los gobiernos de Rafael Correa y Alvaro Uribe dieron por superada la controversia por la que Colombia pidió perdón comprometiéndose además a no incursionar nunca más en otro territorio, Quito todavía no ha reactivado los vínculos.

El acuerdo fue alcanzado el viernes en Santo Domingo a instancias de la cumbre del Grupo de Rio, y permitió bajar las tensiones entre Bogotá, Quito, Caracas y Managua, estos dos últimos claramente favorables a la posición ecuatoriana.

"El restablecimiento (del diálogo con Colombia) será gradual", expresó el subsecretario de Relaciones Bilaterales de la cancillería, Diego Stacey.

Simultáneamente el ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, insistió en que "Colombia debería dar garantías de su presencia en la frontera o aceptar el planteamiento ecuatoriano de una fuerza internacional de paz".

"Queremos que (la OEA) garantice la vigilancia en la frontera. Si no lo puede hacer podríamos pedir ayuda de los cascos azules", señaló.

Larrea y los ministros de Gobierno (Interior) y de Defensa acompañaron a la delegación diplomática que inspeccionó la zona de la incursión colombiana.

"Ha sido muy importante recorrer el lugar, mirar dónde exactamente cayeron las bombas (...) y conversar un poco con los militares para terminar de hacer un cuadro de las cosas desde el punto de vista de Ecuador", insistió por su parte Insulza.

El secretario general se entrevistó con el presidente Rafael Correa señalando que aún "debe cerrarse bien la crisis" mediante una resolución que "fije preceptos y principios" que impidan que hechos similares vuelvan a repetirse.

http://afp.google.com/article/ALeqM5jRLR1gNlAVOZdoMFIwa


La OEA evaluará problema de la guerrilla en Colombia (Insulza)

QUITO, 10 Mar 2008 (AFP) -

Una misión de la OEA, presidida por su secretario José Miguel Insulza, anunció el lunes en Quito que evaluará el problema de la guerrilla en Colombia tras la crisis diplomática con Ecuador en que derivó la violación de la soberanía ecuatoriana por parte de militares colombianos.

"Vamos a Colombia a ver también cuál es el problema de la guerrilla", dijo Insulza al concluir la inspección de una zona selvática ecuatoriana donde una base de las FARC fue bombardeada por Colombia, dejando una veintena de muertos, entre ellos un mexicano y el segundo al mando de ese grupo Raúl Reyes.

"Está programada una visita a la zona (colombiana fronteriza del incidente) para conocer los puntos de vista de ambos lados", agregó el secretario, y sostuvo que "no creo que haya mucha mediación que realizar" para que las dos naciones reactiven sus nexos después de que dieron por superado el impasse.


"Es mejor permitir que los gobiernos vayan resolviendo el tema de la normalización de las relaciones sin intervenir nosotros en eso", anotó y calificó de "progreso inesperado por su velocidad" la reactivación de las relaciones de Colombia con Nicaragua y Venezuela.

Empero, señaló que de ser necesario "vamos a estimular todo lo posible que la situación se normalice entre Ecuador y Colombia" luego de que Quito rompió las relaciones con Bogotá en protesta por la incursión del 1 de marzo.

Aun cuando ambos gobiernos dieron por superada la controversia por la que Colombia pidió perdón, comprometiéndose además a no incursionar nunca más en otro territorio, el presidente Rafael Correa todavía no reactiva los vínculos diplomáticos.

El acuerdo que permitió desactivar la crisis regional -en la que se involucraron Venezuela y Nicaragua- fue alcanzado el viernes a instancias de la reciente cumbre del Grupo de Rio, que también permitió bajar las tensiones entre Bogotá, Caracas y Managua por otros asuntos.

Insulza dijo que la misión presentará un informe a los cancilleres de la OEA, que se reunirán el 17 de marzo, en el cual se enfatizará que "es esencial en nuestra región que no se pueda traspasar las fronteras de un país sin autorización de su gobierno, lo cual tiene que ver con la paz y convivencia".

"Hay que evitar que este tipo de incidentes vuelvan a suceder", declaró el titular de la OEA, quien desestimó que una fuerza internacional asuma el control de la frontera colombo-ecuatoriana, como planteó Quito, debido a la dificultad para patrullar al área selvática.

"Vamos a buscar más bien la posibilidad de que algunas misiones verifiquen el cumplimiento de los compromisos", apuntó.

De todas maneras Insulza expresó que "cualquier acción que la OEA emprenda, o la ONU enviando cascos azules, tiene que ser una acción que ambos gobiernos la pidan y aún así debe ser evaluada".


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