jueves, 27 de marzo de 2008

Nueva traición de los Demócratas a EEUU

Fotografía de 2002 donde se ve a los tres congresistas Demócratas en su viaje pro Saddam.


Se descubre otra farsa del Partido Demócrata

Salta la noticia, probada ya y confirmada, de que tres legisladores del Partido Demócrata realizaron en 2002 un viaje a Irak financiado por Saddam Hussein. Se trataba de poner pegas a Bush y apoyar al tirano de Bagdad. Para ello, los tres congresistas Demócratas -Jim McDermott, David Bonior y Mike Thompson- han sido ya denunciados por la fiscalía confirmándose así lo que hay realmente detrás del Partido de la Derrota y su ya hoy trasnochada oposición a la guerra.

Según dijeron varios fiscales federales ayer, la agencia de inteligencia de Saddam Hussein financió de forma secreta el viaje de tres congresistas estadounidenses a Irak casi medio año antes de la Guerra de Irak lanzada por Estados Unidos. Una acusación oficial hecha pública en Detroit apunta a que Muthanna Al-Hanooti, miembro de una organización ligada al terrorismo yihadista en Michigan, organizó el viaje de los tres legisladores a Irak en octubre del 2002 a instancias del gobierno dictatorial de Saddam Hussein. En recompensa por coordinar el viaje, Al-Hanooti recibió al parecer dos millones de barriles de petróleo de Irak.

En esa misma época, el gobierno del presidente George W. Bush trataba de recibir el apoyo del Congreso para que autorizara una acción militar en Irak que tuvo lugar en marzo de 2003 con el apoyo de varios países. La acusación no menciona a los tres políticos Demócratas, pero las fechas corresponden con un viaje realizado por los representantes del Partido Demócrata: Jim McDermott, David Bonior y Mike Thompson. Resulta difícil creer que los congresistas Demócratas no supieran que el viaje estaba financiado por un más que dudoso activista ligado a una organización cercana a Saddam Hussein. No valen, por eso, artificiales disculpas ni paños calientes lanzados por los esquivos portavoces de tan abyectos congresistas.

Como era de esperar en la posición tibia que caracteriza al Partido Demócrata en la guerra contra el terrorismo, durante aquel viaje los tres Demócratas se mostraron escépticos sobre las afirmaciones del gobierno estadounidense que acusaba a Hussein de almacenar armas de destrucción masiva. Aunque ese armamento nunca fue encontrado (lo que no significa que no existiera), los legisladores fueron objeto entonces de críticas por haber ido a Irak. Hoy sabemos que aquellas críticas fueron acertadas. También sabemos que se trata de otra prueba más de la cobardía generalizada que roza con incompetencia y hasta con traición de varios de los miembros del Partido Demócrata.

El antiamericanismo de cartón piedra que profesan muchos dentro y fuera de Estados Unidos y al hilo de la Guerra de Irak obtiene con este episodio otra prueba más del talante cicatero de la progresía infeliz. Desgraciadamente, ese talante alcanza incluso a miembros elegidos del Congreso de Estados Unidos, particularmente en el Partido Demócrata, cuyos miembros -como el caso de estos tres incompetentes- están traicionando a la ciudadanía norteamericana y a la libertad de Occidente.

Diario de América

http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=3635