martes, 23 de septiembre de 2008

Bolivia: Campesinos suspenden cerco en Santa Cruz para facilitar diálogo



Miles de campesinos leales al presidente Evo Morales que tendían un cerco en torno a Santa Cruz, la ciudad más rica de Bolivia y feudo de la oposición, suspendieron el martes su medida de presión hasta el 15 de octubre para no entorpecer la negociación de cuatro prefectos rebeldes y el Gobierno para pacificar el país.

La medida fue decidida en una reunión de sindicatos agrarios en la localidad oriental de Bulo Bulo, donde miles de indígenas bloqueaban la carretera desde hace dos semanas, señaló desde el lugar a la prensa el dirigente Asterio Romero.

Los indígenas pedían la renuncia del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, principal opositor a Morales, y demandaban que sus colegas rebeldes de Tarija, Chuquisaca y Beni firmaran con Morales un acuerdo que se negocia en Cochabamba sobre varios temas que han polarizado y generado una crisis en Bolivia.

"Decidimos declarar un cuarto intermedio hasta el próximo 15 de octubre para no dar motivos a la derecha para que abandonen el diálogo. Hemos concertado en levantar desde esta tarde las medidas de presión", explicó el líder sindical.

La denominada Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), conformada por organizaciones sindicales de campesinos, cocaleros, mineros y gremiales, ratificó la determinación en un comunicado difundido en el lugar.

La suspensión temporal del corte de rutas y la marcha a Santa Cruz, fue justificada con el logro varios de los puntos de su demanda, según explicaron los campesinos, "como la devolución de las oficinas públicas" estatales tomadas violentamente hace un par de semanas en cinco regiones rebeldes.

Miles de campesinos -entre 15.000 y 20.000 labriegos, según medios locales- bloqueaban desde hace dos semanas las rutas de acceso a la capital de la región más rica del país y permanecían estacionados en cuatro poblados, entre 30 y 80 kilómetros de Santa Cruz, desde donde amenazaban con marchar sobre la urbe.

El matutino La Razón y el canal de televisión privado ATB mostraron imágenes de algunos indígenas portando armas como escopetas y una mayoría con palos.

David Sejas, líder de la Unión Juvenil Cruceñista, grupo de choque que se opone al presidente Evo Morales y al que acusa el gobierno de impulsar la toma forzosa de oficinas públicas, dijo previamente que "una eventual violencia será culpa del gobierno".

Ante la amenaza del ingreso de los campesinos simpatizantes del gobierno a Santa Cruz, el alcalde de esta ciudad, Percy Fernández, había decidido el lunes suspender varios actos públicos programados para este miércoles en conmemoración de los gritos libertarios en esta ciudad contra la corona española en 1810.

Los indígenas sostenían desde hace dos semanas el corte de rutas que aisló a Santa Cruz con el norte amazónico y el oeste andino.

La crisis boliviana ha traspasado fronteras y el presidente Morales buscará apoyo en Nueva York, donde participa este martes en la Asamblea General de la ONU.

Morales tiene previsto reunirse a puertas cerradas con sus pares Michelle Bachelet de Chile y Alvaro Uribe de Colombia, y el miércoles planea participar en una reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que tutela la búsqueda de un pacto en el país andino por delante de la OEA, que había buscado facilitar un acercamiento desde el inicio de las tensiones.

Los principales temas de confrontación son las autonomías que reclaman los opositores, la nueva Constitución que el gobierno quiere aprobar y un impuesto de hidrocarburos que el Ejecutivo recortó a las regiones.

El gobierno de Morales quiere convocar a un referendo para aprobar una Carta Magna de corte estatista e indigenista que la oposición considera ilegítima por la manera como fue aprobada en diciembre pasado por una Asamblea Constituyente de mayoría oficialista.

Las regiones rebeldes, por su parte, quieren que el gobierno respete regímenes autonómicos aprobados en referendos y sobre los cuales Morales ha señalado que amenazan la unidad de Bolivia.

AFP