lunes, 15 de septiembre de 2008

Presidentes suramericanos analizan enviar misión a Bolivia


La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, saluda al mandatario brasileño Luiz Inacio Lula da Silva a la entrada del palacio de La Moneda, la sede de gobierno, en Santiago, el lunes 15 de septiembre, 2008. Nueve mandatarios sudamericanos acudieron a una cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, para tratar sobre la crisis de Bolivia, y a la que concurrió el mandatario boliviano Evo Morales. (AP Foto/Roberto Candia



Nueve presidentes sudamericanos se reunieron aquí el lunes y se anticipó que podrían enviar una misión especial a Bolivia para ayudar en la búsqueda de una solución a la crisis en ese país.

La cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, se realizó a puertas cerradas en el palacio de gobierno de La Moneda, luego que la presidenta chilena Michelle Bachelet recibiera uno a uno a los mandatarios.

El canciller chileno Alejandro Foxley dijo que Bachelet estaba proponiendo a sus colegas promover la instalación de una mesa de diálogo entre el gobierno del presidente Evo Morales y sus adversarios, la que "podría ser acompañada por la presidencia de Unasur", que ejerce Bachelet como titular pro témpore.

Foxley dijo que la delegación de podría "conversar con todos los sectores que hoy día están teniendo una discusión.... (que) se pueda establecer un calendario para volver a la normalidad, terminar con la violencia y hacer que el diálogo sea un elemento permanente en las próximas etapas de desarrollo de la democracia boliviana".

También participaría en la delegación la Organización de los Estados Americanos, OEA, cuyo secretario general, el chileno José Miguel Insulza, viajará esta semana a La Paz.

No está claro cuándo viajaría la misión de Unasur, cuyos integrantes serían designados por los presidentes si es aprobada la propuesta, que respalda la legitimidad del gobierno de Morales y la integridad territorial de Bolivia, algo ya manifestado en días recientes por los gobiernos de la región.

Morales su llegada a Santiago al mediodía denunció un intento de "golpe de estado cívico-prefectural" en su país, y su denuncia recibió enseguida el apoyo de su colega venezolano Hugo Chávez a su arribo al aeropuerto santiaguino.

"Aquí en Bolivia está en marcha una conspiración internacional, facturada y dirigida por el imperio norteamericano, tal cual como ocurrió aquí en Chile (en 1973)", afirmó Chávez a la prensa.

"Están tratando de derrocar al presidente Evo Morales...la conspiración ha sido elaborada, facturada por el gobierno imperialista. (Pero) América Latina ha cambiado, ya no somos los mudos de hace 35 años y aquí estamos los presidentes de los gobiernos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para discutir, para debatir, para oír al presidente Morales y para tomar decisiones de apoyo a la democracia boliviana...", añadió Chávez.

Morales señaló que "vengo acá a explicar a los presidentes de Sudamérica sobre un golpe de Estado cívico-prefectural de algunos departamentos gestado en los últimos días, con toma de instituciones, saqueos, robo a instituciones del Estado, intento de asalto a la policía nacional, a las fuerzas armadas, acciones terroristas que intentaron cortar los gasoductos, pero sobre todo cómo algunos grupos ejercitan delitos de lesa humanidad".

Agregó que "somos democráticos, pero también hay algunos grupos que gestan la división de Bolivia. Esta reunión de presidentes será muy importante para buscar no solamente la unidad de Bolivia sino de Sudamérica", concluyó.

Insulza dijo que "la situación se ha ido agravando efectivamente y hemos llegado a un punto en que o se acuerda un inmediato fin de las hostilidades, de los problemas, y se pasa a la negociación, o ya la situación se puede poner irreversible, por eso es importante que se tomen decisiones".

De los 12 miembros de Unasur, estuvieron presentes en el Salón Montt, del palacio de gobierno de La Moneda, los presidentes Morales, Chávez; Fernando Lugo, de Paraguay; Rafael Correa, Ecuador; Luiz Inacio Lula da Silva, Brasil; Alvaro Uribe, Colombia; Cristina Fernández, Argentina, y Tabaré Vázquez, Uruguay.

El presidente de Perú, Alan García, y los mandatarios de Surinam y Guyana se excusaron.

En Buenos Aires, unas 5.000 personas, en su mayoría ciudadanos bolivianos e integrantes de agrupaciones sociales y movimientos de derechos humanos de Argentina, marcharon el lunes por el centro desde el tradicional Obelisco hacia la embajada de Bolivia, donde manifestaron su apoyo al presidente Morales.

"Repudiamos a quienes quieren avasallarlo buscando la desestabilización", dijo el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/285250.html