viernes, 19 de septiembre de 2008

Mineros bolivianos desfilan dinamita en mano en apoyo a Morales


19 de Septiembre de 2008, 03:24pm ET
COCHABAMBA, Bolivia, 19 Set 2008 (AFP) -

Dinamita en mano centenares de mineros llegaron este jueves a Cochabamba (centro) para dar su apoyo político al presidente Evo Morales, quien discute con cuatro prefectos rebeldes cómo pacificar Bolivia, mientras amenazan con ir a Santa Cruz si rebrota allí la oposición al gobierno.

Los mineros privados marcharon por céntricas calles de esta ciudad "en contra de los prefectos de la 'media luna' (como se llama a las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Chuquisaca y Tarija, por su forma geográfica en el mapa boliviano)", afirmó a la AFP el líder del sector, Andrés Villca.

Caminan en columnas, portando banderas bolivianas y lanzan estribillos en contra de las autoridades regionales de derecha. "¡Que mueran los prefectos (opositores)!" grita una mujer, con un característico casco de minero en la cabeza, y a los segundos se escucha el coro de los marchistas ..."¡que mueran!".

Algunos de ellos portan en la mano dinamita y otros "cachorros de dinamita" o fulminantes del explosivo que hacen detonar en la vía pública, generando temor en la población, poco habituada a este tipo de manifestaciones.

Los mineros llaman "cachorros" a estas "crías de dinamita", pues son explosivos reducidos en tamaño y potencia, aunque sí ruidosos, que forman parte de la vida cotidiana de este sector que usa en sus labores de búsqueda de mineral en los Andes bolivianos.

A Villca se le pregunta si sus aguerridos mineros están dispuestos a marchar a Santa Cruz, para frenar el andamiaje de la oposición que ha convertido a este departamento, capital económica de Bolivia, en punta de lanza de todo el aparato rebelde, y el líder minero sólo responde: "esta posibilidad no está descartada".

La sombra de un cerco de aguerridos mineros se suma al bloqueo de rutas que ejercen desde la semana pasada campesinos progubernamentales en tres vitales rutas que unen Santa Cruz con el norte amazónico y el oeste andino, con la consigna de renuncia del prefecto Costas, cabeza visible de los rebeldes.

Las advertencias de sindicatos obreros y campesinos de acechar a los opositores no ha caído bien en el prefecto de Tarija, Mario Cossío, quien coordina un diálogo con el Poder Ejecutivo para pacificar Bolivia, en nombre de sus otros cuatro colegas, luego de tres semana de violencia.

"Esto está mal, es una mala señal (del gobierno) me parece una mala acción", dice Cossío, visiblemente preocupado, cuando la AFP le consulta cómo ve que el presidente Morales apoye el diálogo con su mano derecha y soliviante las protestas sindicales con la izquierda.

Consultado acerca de qué busca el gobierno con esas acciones, el prefecto de Tarija sólo se limita a decir: "no voy a hacer una valoración, porque no quiero perjudicar este proceso (de diálogo)".

Al vocero de gobierno Iván Canelas la prensa le consultó el jueves cómo justificaban un diálogo con protestas sindicales y aseguró que los "movimientos sociales" no estaban necesariamente recibiendo instrucciones del presidente Morales.

Los incidentes se registran cuando el gobierno y cuatro prefectos discuten en Cochabamba desde el jueves cómo encarrilar un acuerdo nacional que permita descomprimir la crisis política que en tres semanas de protesta se han llevado 19 vidas, 16 de ellas en Pando, al norte de Bolivia, en una matanza de campesinos.

Las conversaciones se realizan con la presencia de "observadores" de las iglesias católica y protestante, además de delegados y representantes de la OEA, Unasur, ONU y Unión Europea, cuya presencia vital evitaría el enguerrillamiento de oficialistas y opositores.

El gobierno anunció que este viernes llegan a Cochabamba el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, y el ex canciller chileno Juan Gabriel Valdez, designado veedor por la presidenta pro témpore de la Unasur, la mandataria Michelle Bachelet.

Univision

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