martes, 17 de febrero de 2009

25% de electores nunca votará porque rechaza el sistema


Abstencionistas estructurales, coyunturales y ni ni no votaron el 15F


El 15 de febrero dejaron de votar 5.043.668 personas. Considerando que la diferencia entre el bloque del Sí y el No fue de 1.121.630 votos, muchos se atreven a vaticinar que la ausencia de esos 30% de ciudadanos costó la victoria a la oposición.

No obstante, suponer que se puede movilizar a ese segmento de la población a un próximo evento electoral es aventurado. Luis Vicente León, director de Datanálisis, sostiene que se pueden identificar tres grupos de personas entre los electores que no acudieron a las urnas este domingo.

En primer lugar destacan los abstencionistas estructurales, grupo en el que se debe incluir a 25% del electorado. León sostiene que un abstencionista estructural jamás votará porque no confía en el sistema electoral ni político.

¿Realmente existen personas en Venezuela que piensan así? Aunque León no las menciona como ejemplo, destaca el caso del Movimiento Demócrata Liberal, liderizado por Marco Polesel. Desde la fundación del MDL, esta organización promueve, entre otras ideas, que los electores disconformes con el sistema puedan retirarse voluntariamente del padrón de votantes para no seguir convalidando a la oposición y al Gobierno.

Después de los abstencionistas estructurales se encuentran los abstencionistas coyunturales. Según León, en este grupo se ubican las personas que no acudieron a votar porque no fueron motivadas por el referendo del domingo, porque sintieron que expresar su opinión sobre la reelección de un presidente no resolvería sus problemas.

Por último está el segmento de los Ni-Ni apáticos, un grupo que "se enconcha en su posición de neutralidad para expresar su descontento" con los dos bloques que hacen vida política en el país. Para el director de Datanálisis, es posible que de 30% de personas que no votaron en el referendo de la enmienda se logre motivar para otro tipo de evento comicial al abstencionista coyuntural, que podría significar 5% del electorado.

No obstante, advierte que la relación costo beneficio de "mover" a este sector de la población es negativa. León estima que es más prudente intentar mover a electores no comprometidos con la otra opción, que suponer que se puede lograr motivar para sufragar a un porcentaje importante del grupo abstencionista de este domingo.

En el año 2006, con motivo de la elección presidencial, el reporte de abstención se ubicó en 25,3%, lo que indica que para esa elección dejaron de votar 3.994.380 de electores.

No obstante, si se compara el referendo de la enmienda con el referendo de la reforma constitucional del año 2007, se descubre una reducción -en eventos similares- de 14%.

Eugenio G. Martínez
EL UNIVERSAL