viernes, 6 de febrero de 2009

“Plan Avila” el 11A, eliminó la obediencia debida


Debo señalar para comenzar este análisis, que algunas autoridades, incluidas las Fuerzas Armadas, al actuar en forma arbitraria, excesiva o criminal, al ser llevados a juicio, siempre señalan el haber actuado por “órdenes superiores”; es una fórmula muy usada en los sectores de mando, con miras a que se cumpla la orden para poder resolver alguna situación de carácter grave y que siempre tiene implicaciones políticas.

Recordemos que durante los hechos ocurridos en la manifestación civil del 11 de abril de 2002, aparentemente pudo poner en aprietos a las autoridades que detentaban el mando desde el Poder Ejecutivo y al notarse el crecimiento de aquel enorme grupo de manifestantes abordando la llamada zona de seguridad del Palacio de Gobierno, hubo una orden directa del Comandante en Jefe a un Oficial General del Ejército para que se pusiera en práctica el llamado “Plan Avila”, lo cual de haberse realizado, habría traído consigo enormes consecuencias para sus actores como represores de los manifestantes civiles que no portaban armas ni intenciones de ataque, era solo una protesta por hechos señalados por los dirigentes políticos de oposición; aquel oficial que ayudó a su pueblo al no cumplir la orden de masacrarlo, fué sacado de su cargo y luego al producirse un alzamiento militar, debió salir del País para evitar ser perseguido por incumplir la orden recibida del Comandante en cambio hubo otro alto oficial que en cadena informativa, anunció la renuncia del Presidente de la República, lo cual fue negado posteriormente por falsa, lo cual era demostrativo del delito militar de Falsa Alarma (art. 500 Código Orgánico de Justicia Militar), curiosamente, no fue enjuiciado sino premiado con una Embajada que todavía disfruta, algo increíble, por eso hago esta narrativa para, para poner en conocimiento de aquellos civiles o militares que creen que por recibir órdenes superiores, pueden arremeter contra los ciudadanos y utilizar bombas lacrimógenas o perdigones expelidos por escopetas, que esas lesiones causadas no podrán justificarlas señalando como base para su uso, el haber recibido una orden de su superior inmediato en mando o conducción, ya que constituyen delitos de lesa humanidad y no hay justificación alguna para que se reprima una protesta civil, pacífica y desarmada, en la forma como estamos viendo en los últimos días.

Asimismo, conveniente señalar que hoy vemos grupos civiles que atacan a los estudiantes desarmados, utilizando para ello armas no permisadas, y para colmo conducidos bajo el mandato de una mujer, quién no posee ninguna autoridad de mando conocida, y luego de esos ataques, solo se retiran y nadie, incluida la GN los reprime, ni enjuicia, aunque ahora vemos que al penetrar a algunos sectores resguardados por autoridades de la oposición (Municipios Chacao, Sucre y Baruta) sí son detenidos por la policía y desarmados, aunque posteriormente son pasados al Ministerio Público, quien debería abrir la averiguación correspondiente y no darles libertad inmediata como sucede, igualmente se debería proceder a la imputación de quien los maneja, dirige y ordena sus apariciones y ataques, hechos demostrativos de que son una fuerza paralela con respaldo y logística por averiguar en el futuro. Alguien tendrá la responsabilidad de los hechos que estamos presenciando día a día.

Por último debo recordar dos cosas importantes: El estudiantado venezolano fue el motivador del la salida del General Marcos E. Pérez Jiménez en Enero del año 1958, al fallar el alzamiento militar, quizás muchos de los jóvenes que hoy gobiernan, desconcen este hecho por ignorancia, pues la historia está escrita. Y por último hay que modificar una frase del Libertador, el decía: ´UNIOS o LA ANARQUIA OS DEVORARA´, yo la cambio ´por UNIOS O EL CHE NOS DEVORARA...


Por Gustavo A. Cedillo Vaz

Diario de América

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