sábado, 14 de febrero de 2009

Gas del bueno se convierte en malo también






Cada día que pasa, el pueblo se siente más frustrado y confundido ante todos los atropellos cometidos por bandas afines al movimiento chavista, quienes no sólo se encuentran transitando las calles de Caracas con armas de alto calibre y con bombas de gases lacrimógenos, sino que se han dedicado a la lucrativa tarea de arremeter en contra de diferentes instituciones como la Nunciatura Apostólica, las universidades y los distintos medios de comunicación sin que el Gobierno Nacional los detenga.

Como se sabe, el presidente de la República, Hugo Chávez, dio la orden al ministro de la Defensa, al ministro del Interior y al jefe de la Policía Metropolitana que le echaran gas del bueno a todos los estudiantes que salgan a quemar cerros, árboles o a quienes tranquen las calles del país.

Cuando el Presidente habla de echar gas del bueno a los hijos de Bolívar, me viene a la memoria el recuerdo de un hombre cobarde quien fue ex ministro de Saddam Hussein, y que también era conocido como "Alí el químico" o "El carnicero de Kurdistán".

Este carnicero, quien era primo de Saddam, ocupó cargos revelantes dentro del gobierno socialista de Irak. Entre todos sus cargos se desempeñó como ministro de la Defensa, ministro del Interior y jefe de la policía. A este funcionario se le atribuyen crímenes en contra de la humanidad por haber utilizado gas mostaza del bueno sobre la población Kurda en Halabja en 1988. No sólo "Alí el químico", también -según testimonios de cientos de testigos- estos químicos fueron utilizados por Hitler para asesinar a millones de judíos.

Para aquellos que no conocen los efectos del gas del bueno, estos productos químicos que están utilizando las fuerzas de seguridad contra los estudiantes producen paros respiratorios, irritaciones e incapacitación sensorial. También estos gases lanzados y ordenados por el mismo mandatario, se podría decir que son los mismos utilizados por "Ali el químico" para asesinar a miles de kurdos pero con menor dosis de químicos, violando así el acuerdo de la Convención sobre Armas químicas.

Usted, Presidente, al igual que muchos dirigentes, saben los riesgos que pueden acarrear el utilizar estos tipos de gases en contra de la población. ¿Cómo se le ocurre ordenar al ministro de la Defensa, al ministro del Interior y al jefe de la policía que utilicen estos químicos en contra de los estudiantes? ¿Por qué mejor no les manda a sus ministros que les regalen libros, becas y ayudas a los estudiantes que tanto lo necesitan? En fin, para eso es nuestro petróleo.


Orlando José Bruzual Rojas
El Universal
http://www.eluniversal.com/2009/02/14/opi_art_gas-del-bueno-se-con_14A2225609.shtml