jueves, 12 de febrero de 2009

El movimiento estudiantil, que irrumpió en las calles de Venezuela en 2007, refrescó a la oposición de este país


El movimiento estudiantil, que irrumpió en las calles de Venezuela en 2007, refrescó a la oposición de este país, frecuente blanco de los ataques del presidente Hugo Chávez, que la ha tildado de “golpista” y sostiene que está “atada al pasado”, coincidieron analistas.

Estos jóvenes, que marchan con las manos pintadas de blanco y hacen sus reuniones en los jardines de las universidades, han logrado “imprimir un aire de frescura al movimiento opositor que tenía una huella muy marcada del pasado”, explicó a la AFP el psicólogo social Leoncio Barrios.

Los estudiantes universitarios fueron quienes más activamente rechazaron el cese de la concesión al canal privado RCTV, que dejó de transmitir en señal abierta en mayo de 2007, y lograron movilizar a un amplio sector de la sociedad.

Con la prédica de la defensa de los derechos civiles, jugaron un papel fundamental en contra de una reforma socialista de la Constitución, que fue rechazada en referéndum en diciembre de 2007, y se preparan ahora para enfrentar un proyecto de enmienda que permitiría la reelección sin límite de mandatos al presidente y demás cargos de elección popular.

Barrios sostiene que “en el imaginario de la sociedad, los universitarios representan la esperanza. Por su propia naturaleza, los estudiantes han sido un movimiento de vanguardia y de oposición”.


En los centros estudiantiles de las universidades autónomas y privadas la oposición es mayoría y se ha reactivado para este referéndum con un dispositivo de unos 15.000 universitarios que actuarán como voluntarios en la promoción del voto y en la supervisión del escutrinio.

“Nuestra función es promover el voto y defender los resultados. Queremos que se supere la cifra de 11 millones de votantes (sobre un padrón de casi 17 millones), nuestro propósito es que disminuya la abstención”, dijo Rafael Bello, de la Universidad Católica Andrés Bello.

Teniendo en cuenta estos factores, el gobierno del presidente Chávez ha tratado de replicar mostrando que también entre sus filas hay estudiantes que le apoyan, a la vez que descalifica a los jóvenes opositores llamándolos “hijos de papá” y “violentos”.

Como mensaje simbólico, en 2008 Chávez nombró ministro de la Secretaría de la Presidencia al joven Héctor Rodríguez, uno de los universitarios que le respaldó cuando surgió el movimiento estudiantil.

Pero los estudiantes favorables al gobierno dominan sólo en los centros de estudio de reciente creación, como la Universidad Bolivariana o la de la Fuerza Armada.

“Lo que más preocupa al gobierno es que no tiene una generación de relevo ni jóvenes que den la cara al país por él”, sostiene Juan Pablo López, líder estudiantil de la Universidad Central de Venezuela.

Para Barrios, este movimiento estudiantil, a diferencia del que se inspiró en el mayo de 1968, “tiene un nuevo tinte pragmático que se activa en momentos coyunturales” como las citas electorales.


“Hay una coordinación, hay un grupo pensante, no es un movimiento absolutamente espontáneo”, sostiene el experto.

Según el analista Luis Vicente León, de la firma encuestadora Datanálisis, el movimiento estudiantil se ha convertido en una de las preocupaciones para el gobierno y por ello “Chávez está dispuesto a enfrentarlos”.

“Tratará de llevarlos a un callejón sin salida, en el cual si entran en la violencia pierden (su imagen e influencia en la sociedad) y si no caen en ella también pierden” al quedar acorralados, sostuvo León.

Movimiento estudiantil refrescó a la oposición en Venezuela
Por Nina Negrón
Agence France-Presse