domingo, 8 de febrero de 2009

Chávez asegura que grupos de ‘extrema izquierda' amenazan barrio de Caracas



El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reveló el domingo que grupos violentos que dicen ser seguidores suyos amenazaron con quemar una barriada de Caracas si la policía concreta la detención de su líder, Valentín Santana.

"Anoche estaban amenazando en el [barrio] 23 de Enero que, si [la policía] iba a detener a alguien, ellos iban a quemar el 23 de Enero. La misma frase que usan [grupos violentos de oposición], porque en el fondo son lo mismo: terroristas, fascistas que no tienen una conducta racional'', sostuvo en una alocución televisada.

"Se tocan la extrema izquierda y la extrema derecha, los extremismos'', alertó Chávez en la inauguración de una obra de agua potable.

En ese acto pidió además "trabajar por el socialismo'' con "unidad, disciplina revolucionaria y transparencia'', y luchar "contra la corrupción, el burocratismo y contra la anarquía, el relajo y la desorganización''.

Al igual que hizo el domingo en otra alocución televisada, Chávez pidió la detención de Santana, líder del grupo oficialista La Piedrita, quien admite que lanzó bombas lacrimógenas contra emisoras de televisión a las que el gobierno ha acusado de golpistas, así como contra la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana.

Tras instar nuevamente a la Fiscalía a ordenar la detención de Santana, Chávez recordó que recientemente los integrantes de La Piedrita recibieron a tiros a la policía durante un operativo frustrada para apresar a su líder y dijo estar dispuesto a dirigir personalmente otra operación con el mismo objetivo.

‘‘Así como nosotros criticamos y aspiramos a que los poderes del Estado actúen cuando alguien dice que hay que matar a Chávez (...), no podemos aceptar nosotros que la fulana La Piedrita esa se convierta en un Estado, en un grupo de terroristas que anda amenazando de muerte'', remarcó el mandatario.

"El revolucionario actúa por amor al ser humano, por amor a la vida y no por odio. Hay mucha gente que a mí me quiere matar, pero yo no los odio ni los quiero matar a ellos'', dijo Chávez.

Además de advertir a La Piedrita, el jefe de Estado nombró también expresamente a la dirigente caraqueña Lina Ron, del partido Unidad Popular Venezolana, a quien en varias oportunidades regañó en público por sus acciones violentas, y a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL), que operan en la frontera con Colombia.

Por su parte, dirigentes antichavistas denunciaron el domingo ataques a la sede de un partido político opositor al gobierno y a un templo católico en Caracas, sin señalar a los responsables.

Henry Ramos Allup, secretario general del partido Acción Democrática (AD, socialdemócrata), aseguró a los periodistas que en la madrugada del domingo fue lanzada una granada contra la sede de su agrupación, aunque no reveló si llegó a explotar.

El alcalde del municipio caraqueño de Chacao, Emilio Graterón, dirigente de otro partido opositor al Gobierno, aseguró que también en la madrugada se produjo "la combustión de materiales desconocidos'' que quemaron parcialmente las puertas de una iglesia católica ubicada en su jurisdicción.

"No fue un accidente, porque pasó en las dos puertas. Es obvio que fue algo deliberado, es algo completamente premeditado. Fue una acción sigilosa'', indicó Graterón.

El incendio fue controlado por el párroco, ayudado por la lluvia que caía en Caracas a esa hora, agregó el alcalde.

Chávez reveló que en el pasado conoció a algunos de los que lideran ahora las FBL, de quienes dijo, sin identificarlos, que "secuestran gente, matan gente, se han entrado a tiros'' con el Ejército.

"Cada quien tiene que asumir su responsabilidad. El pueblo venezolano quiere paz y yo no puedo concebir que haya unos grupitos por ahí que dicen ser revolucionarios, pero que actúan en contra de la revolución'', comentó el domingo el gobernante.


El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/377668.html