viernes, 13 de febrero de 2009

Sí, pero NO





A los opositores les falta una dosis del histrionismo que a Chávez le sobra

Para reforzar su autoridad, el Presidente necesita simular que los grupos violentos aún se encuentran bajo su control. Lo que no puede hacer es desmontar por completo el amplio aparataje paramilitar construido bajo su sombra, para atemorizar a los adversarios. Chávez busca que el país sienta que sólo él está en capacidad de mantener a raya el peligro de anarquía. Los crímenes que estos grupos cometen no son la causa de la molestia del jefe del Estado: su reacción es una respuesta a la desatención de sus líneas políticas& El mayor pecado de Valentín Santana fue su declaración pública en el semanario Quinto Día, donde -en prueba palpable de la impunidad garantizada por el gobierno- asumió abiertamente sus tropelías, despreciando el discurso oficial que procuraba asentar la hipótesis de los "autoatentados opositores".

De cualquier manera, el giro posee un claro propósito electoralista. El remate de todas las campañas del comandante siempre involucra gestos parecidos. Después de una faena agresiva, colmada de abusos y atropellos, Chávez suele retratarse con un clavel en los labios. Hasta ahora, el cálculo le ha dado resultado y, tal vez por ello, va siendo hora de que la oposición le ofrezca una respuesta inesperada, cuya seriedad exponga la falsedad del gesto. No basta denunciar el asunto como la habitual estratagema politiquera con la que el presidente intenta seducir al sector no alineado de la sociedad venezolana. A los opositores les falta una dosis del histrionismo que a Chávez le sobra. Nada cuesta darle la bienvenida al gesto, aprovechando la ocasión para ponerlo en aprietos con un amplio petitorio que contemple el desmontaje de las diversas modalidades de violencia que se han amplificado en Venezuela a la luz de su revolución.

Del mismo modo como los opositores acuden a las instituciones jurídicas de la revolución sólo "para que conste en acta", éstos podrían aprovechar la ocasión para extender un pliego de exigencias muy serias, acerca del problema de la violencia. Hay montones de estudios que servirían para demostrar cuánta ausencia de autoridad y de voluntad política existe frente al tema que más preocupa a los ciudadanos. De lo que se trata es de ponerlo a prueba públicamente con fenómenos como el secuestro, lo ajusticiamientos extrajudiciales, el incremento de la inseguridad y el narcotráfico, entre otros asuntos que, desbordados, han dado lugar a las sospechas sobre una alianza bien soldada entre el poder y el malandraje, con fines claramente políticos.

Sí: las decisiones contra la Piedrita son acertadas, pero insuficientes e insatisfactorias. Un voto por el NO, este domingo, es un voto que puede influir en la modificación de las prioridades del jefe del Estado. Ni una sola de las "Líneas de Chávez" demuestra su interés por el problema de la violencia social y delincuencial. Una razón más para votar NO.


Argelia Ríos
El Universal
http://www.eluniversal.com/2009/02/13/opi_art_si,-pero-no_1263701.shtml