jueves, 26 de febrero de 2009

Cae sector privado y la economía emite señales de ir a una recesión


La cuenta de las importaciones se torna insostenible por descenso del petróleo


La radiografía que ha publicado el Banco Central indica que el sector privado registra un descenso de 0,6% al constrastar el cuarto trimestre de este año con el mismo período de 2007 y, en general, el crecimiento muestra una desaceleración importante que presagia poco dinamismo y bien puede marcar el inicio de una etapa recesiva.

Al observar la economía como un todo, gracias al avance de 11,5% del sector público, en el cuarto trimestre el país crece 3,2%, el salto más bajo desde 2002 y una magnitud que se traduce en una fuerte desaceleración respecto a 8,5% del mismo lapso de 2007.

Técnicamente una recesión se produce cuando un país registra decrecimientos durante dos trimestres consecutivos, cosa que aún no ha sucedido, pero con un sector privado que ya comenzó a caer y un sector público mermado por el declive del ingreso petrolero, las alas de la economía lucen endebles para 2009.

El informe del BCV muestra que en el cuarto trimestre, la minería cae 19%, la manufactura 0,1% y la construcción 0,9%.

El comercio evidencia el impacto que ha sufrido el poder de compra a manos de la inflación y crece 3,4%, un salto que palidece frente al alza de 14,8% obtenida en el mismo período del pasado año.

En general el sector no petrolero de la economía crece 3,6%, versus 8,8% en el mismo lapso de 2007 y el área petrolera registra un mínimo avance de 0,1%.

Las telecomunicaciones con un crecimiento de 12,7% y los servicios del Gobierno con un avance de 6,8% aún mantienen tasas de crecimiento importantes en el cuarto trimestre.

Números preocupantes
Al observar en detalle al sector privado surge un cuadro poco alentador para la creación de puestos de trabajo, una vez que áreas clave para el empleo están en rojo: la manufactura registra un descenso de 0,5% en el último trimestre de 2008 y la construcción de 7,1%. De hecho, las estadísticas muestran caídas en la producción textil, vehículos, metales, equipos de transporte, productos químicos y productos de caucho y plástico, así como desaceleración importante en el resto de las áreas de la manufactura.

Analistas consideran que un entorno marcado por la fuerte sobrevaluación de la moneda, que estimula el ingreso de productos importados baratos y los controles de precios, explican el comportamiento negativo de la manufactura, un sector clave para disminuir la dependencia petrolera y generar puestos de trabajo en el sector formal.

Fin de fiesta
La caída de los precios del petróleo impacta con fuerza las cuentas del país, al punto que la tendencia de las importaciones luce insostenible. En el cuarto trimestre de 2008 el país gastó en importaciones de bienes 3 mil 724 millones de dólares más de lo que recibió por las exportaciones, algo que no sucedía desde el trimestre previo a la devaluación de 2002.

Mientras que las exportaciones petroleras se contraen 47,1% y las no petroleras 30,4%, las importaciones aumentan 4,3%.

Así, las compras al exterior representan 14 mil 328 millones de dólares y las exportaciones, 10 mil 604 millones.

De mantenerse esta tendencia el país comenzaría a registrar una caída sostenida de las reservas internacionales. Cada vez que esto ha sucedido los gobiernos venezolanos han optado por devaluar la moneda para desestimular las importaciones.

Si el Gobierno disminuye las divisas que entrega al tipo de cambio oficial en Cadivi, aumentarían los productos que se compran con el dólar paralelo, algo que en la práctica se traduciría en una devaluación encubierta, de acuerdo con analistas consultados.

Víctor Salmerón
EL UNIVERSAL