domingo, 8 de febrero de 2009

"Sectores ni ni confunden a la oposición con plaza Altamira"



Henry Ramos Allup ratifica su denuncia de que el tema de la toma violenta de la Alcaldía Metropolitana "se trata de soslayo, se elude deliberadamente" (Gabriela Pulido)


Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, durante varios meses de 2008 emuló al emblema de la Emulsión de Scott: se echó al hombro el peso de la precandidatura de Antonio Ledezma (ABP) a la Alcaldía Metropolitana. Luchó contra la resistencia de los otros partidos de la alianza de oposición y contra las voces influyentes extrapartidistas que decían que Ledezma tenía "pintado en la frente el No volverán" y que era el peor de los precandidatos. Conocida es el resto de la historia. Ledezma ostenta hoy el cargo de elección popular más importante después de la Presidencia de la República.

Ramos alzó recientemente su voz en su característico tono enérgico y denunció que "a Ledezma lo están dejando solo" en la defensa de su plaza ante los ataques de los grupos violentos y la intromisión del Gobierno central. Durante la conversación golpea fuerte y repetidamente su escritorio para recalcar sus palabras: "Si no hacemos de la defensa de la voluntad de los electores y de los triunfos electorales obtenidos una defensa común, a todos nos va a llegar el momento".

-El Gobierno se ha encargado por distintas vías de neutralizar el posible cambio que encarnaría la victoria de la oposición en la Alcaldía Metropolitana, con toda la significación política que tiene derrotar al Gobierno en esa plaza. ¿Cómo cree que debe enfrentarse ese acoso?

-Aunque todos sepamos que poco a poco le han ido quitando facultades para dejarla en el aire, la percepción dentro y fuera de Venezuela es que la Alcaldía Mayor es el cargo elegible más importante después del presidente de la República. Sabedor Hugo Chávez y el chavismo de esto, se han ocupado de ejercer la violencia, de invadirle todos los espacios, de negarle todos los recursos y colocar al alcalde Antonio Ledezma y a su despacho, prácticamente en situación de ociosidad. Frente a esto, porque no se puede quedar en el simple lamento, el alcalde y sus funcionarios tienen que promover soluciones concretas, aun a riesgo de que el Gobierno haga todo lo posible por frustrar esa gestión. La gente va a empezar a quejarse si no hay propuestas concretas de solución. La Alcaldía no puede recurrir a medios equivalentes para repeler las agresiones del Gobierno, porque en el campo de la violencia nosotros no podemos competir, ni tampoco es nuestro talante ni nuestra intención.

Hay un caso insólito: invaden la Dirección de Cultura y resulta que el procesado, libre pero sometido a medida cautelar, es el director de Cultura (Víctor Carrillo). No tengo la menor duda de que son acciones dirigidas por el Gobierno. Hemos tenido informaciones precisas de funcionarios policiales que han recibido instrucciones del Ministerio de Relaciones Interiores para que dejen de prestarle custodia a los espacios públicos cuando la gente del grupo La Piedrita se dispone a ocupar esos espacios. Esto ha ocurrido ya en varias oportunidades.

Quiero decir, y espero que no me malinterpreten, que yo tengo la impresión de que las organizaciones políticas en general no han sido lo suficientemente diligentes para entender la gravedad de esta situación y a veces pareciera, y tal vez estoy cometiendo alguna imprudencia, que alguna gente no entendiera lo que significaría para nosotros una frustración o algo peor si alguien estuviera jugando al fracaso por tener las ambiciones mucho más allá, pensando en la candidatura de 2013.

-Tomás Guanipa (PJ) dijo sobre su denuncia, que los partidos son solidarios ante los ataques contra la Alcaldía Metropolitana, pero respetuosos de la estrategia de los alcaldes. ¿Eso le parece una excusa o es que la estrategia de Antonio Ledezma inhibe la acción defensiva?

-Eso es una excusa. En todas las reuniones que se han hecho con los alcaldes el tema se trata de soslayo, se mira de refilón, se elude deliberadamente. Yo espero que todos los alcaldes de la zona metropolitana entiendan que poco a poco les va a llegar el momento, que también les van a invadir sus espacios y los van a dejar sin facultades y lo mismo digo de los gobernadores. Si seguimos por esta vía llegaremos al momento en el que tendremos que resignarnos a ocupar los espacios que a ellos les dé la gana.

-De cara al referendo del 15 de febrero, ¿cómo cree que influye en los electores de oposición el que, hasta ahora, su voto por Ledezma no ha servido para mucho?

-Todas esas actitudes, en unos casos defensiva, en otros casos desaprensiva o de desentendimiento, por supuesto que a la larga o a la corta influyen en la voluntad de los electores. Hay que decirlo: si la gente ve que después de hechos estos avances todo el mundo se desentiende de los problemas derivados de las acometidas del Gobierno, eso va a repercutir negativamente. Tanto las acometidas del Gobierno como todas las situaciones electorales que tenemos que afrontar no son problema de partidos políticos o sectores sociales particulares, son un problema de todos los que no estemos de acuerdo con este estado de cosas. Y por cierto, siguen teniendo presencia en el campo de la oposición los sectores que creen de manera fantasiosa, que existe un supuesto chavismo light al que se puede seducir sin criticar a Chávez. En una situación de propuestas antagónicas como ésta, aquí no queda más que afrontar el reto de Chávez.

-En el seguimiento que yo hago de la alianza no he visto que la estrategia no sea confrontacional.

-Para muchos la estrategia no es confrontacional. No se puede tocar a Chávez ni con el pétalo de una rosa.

-¿Esos sectores que menciona son influyentes en el Comando del No?

-Son opiniones, no digamos que influencias, pero muy fuertes. Y también veo venir la irresponsabilidad de algunos sectores tratando de resucitar el discursito antipolítico, creyendo que van a capitalizar el eventual triunfo del No. Uno de los problemas que estamos teniendo es que amplios sectores electorales que denominan ni ni están confundiendo a la oposición con la eventualidad de un Pedro Carmona o una plaza Altamira y por eso hay gente que cree que un eventual triunfo del No podría llevarnos a una situación como la que hubo en abril de 2002. Ojalá que a nadie aquí en Venezuela se le ocurra ahora ir a retratarse con (Barak) Obama, creyendo que así el Tuy y Barlovento van a votar masivamente.

-¿La alianza de partidos que ha actuado más unida en los últimos procesos ha dado pie a la idea de otro "Carmonazo"? No me lo parece.

-En la oposición partidista como conjunto no, pero veo la amplia cobertura que tiene en los medios, sobre todo en los audiovisuales, gente identificada con ese discurso antipolítico.

-¿Quiénes?

-Bueno, los medios audiovisuales...

-No pregunto por los que entrevistan sino por los entrevistados.

-Bueno, gente del sector antipolítico, los que dicen que no es la hora de los partidos, los que viven llamando a los partidos para que hagan el trabajo pero a la vez están pidiéndoles que se escondan.

-Si ese peligro existe, aunque minoritario, ¿por qué los partidos no hacen el mismo deslinde como usted lo hace?

-El deslinde lo hago yo porque ese es mi estilo, pero los demás no lo hacen por razones de estrategia o porque tienen que jugar a la unidad, así sea pegada con saliva de loro. Pero esto hay que decirlo porque este es un problema que tenemos por delante. Esos son factores que espantan en vez de sumar, que dividen en vez de unir.

-Retomando el tema del asedio a las alcaldías, el Gobierno central está usando la entrega o no de recursos para inhibir investigaciones o acusaciones de corrupción. En la Alcaldía Mayor se acaba de designar una comisión para estos fines, ¿cómo sugiere abordar ese tema?

-La obligación de la denuncia no solamente es legal, sino necesaria hasta desde el punto de vista estrictamente práctico. Todos estos funcionarios, gobernadores y alcaldes no vinculados al régimen de Chávez tienen que decir en qué situación encontraron sus respectivos despachos. Espero que les funcione el instinto de conservación y que no se queden callados pensando en que si hablo no me bajan el situado, que no me dan los recursos. Esto hay que asumirlo con mucha responsabilidad, porque, está bien, entiendo que el principal deber de un funcionario recién electo es procurar una buena gestión a favor de todos los electores, pero tampoco con el chantaje. Definitivamente hay que jugársela, que sepa la opinión pública que si no realizan una gestión es porque tienen presiones del Gobierno o tomados los espacios o perseguidos por mil frentes, uno en todo caso tiene que hacer la denuncia y que la gente entienda qué es lo que está ocurriendo. Eso hay que decirlo, qué cosa fue lo que se encontraron para no hacerse solidarios, porque dentro de uno o dos años los electores les van a decir: ¡Pero bueno, y por qué usted no lo denunció!

Es lo mismo que nosotros le podemos decir a Chávez con su cháchara de la corrupción. Tiene 10 años con el control total de la Fiscalía, de la Contraloría, de los tribunales, desde el TSJ hasta el último tribunal de parroquia y las notarías y que sepamos no le han intentado ninguna acusación formal a ninguno de los dirigentes de oposición señalados de corruptos por años. Por supuesto, mucho menos ellos van a denunciar su propia corrupción. Mucho menos.

Elvia Gómez
El Universal
http://www.eluniversal.com/2009/02/09/pol_art_sectores-ni-ni-conf_1256196.shtml